Ediciones Tramar

TRES POEMAS DE TRÍPTICO DE SILENCIOS

VÉRTIGO

 

Es bien probable

Que el ángel llegue sin alas

Y ni siquiera tenga

Ojos tan profundos como el abismo

En el que yo vi perderse

Mi sombrero negro

Cuando escalaba una piedra

Del tamaño de mi meñique.

 

EFLUVIO

 

Ya no quiero saber

Para qué sirve tu incauta espera

Y las sórdidas razones acumuladas

En nuestros bolsillos sin fondo.

¿Hablo sin mí o para mí?

No sabemos nada de nosotros mismos.

No inventa el mago más trucos que

Los que exige el público.

 

SENTENCIA

 

Si no te escucho voz liviana en mi recinto

Los espejos avergonzados

Desearán la oscuridad.

Volveré entonces

despojado y silencioso

al tibio recodo en que encontré mi nombre

tatuado en la corteza de un arbusto

que los abuelos llamaban Jazmín Nocturno,

como si de día no existiera.